El Fuego de Hestia: El espíritu emprendedor

Me tomó casi diez años emprender mi negocio. De pequeña aprendí que debía conseguir un trabajo, esforzarme mucho, no provocar problemas; y así, podría “sobrevivir” en un mismo lugar hasta jubilarme. Esa era la forma en que buena parte de las generaciones pasadas cubrían sus necesidades de ...