Un mito personal

Un mito personal

La razón y la lógica son elementos importantes para nuestro desarrollo. Sin embargo lo emocional es fundamental para experimentar equilibrio, ya que las emociones son parte integral de lo que significa ser humano. Cuando aprendemos a gestionarlas vivimos de forma más saludable nuestras relaciones. Además, nos facilitan el ejecutar esos roles que valoramos y aportar a otros desde nuestras fortalezas. 

Siendo una amante de la psicología y una apasionada por comprender por qué actuamos como lo hacemos los humanos, vivo aplicando herramientas psicológicas y experimentando su beneficio en mi vida. Así, seguí la recomendación de la psicología junguiana, que dice que los mitos son importantes para darle significado a eventos o situaciones que no logramos comprender a través de la razón y la lógica. Y así diseñé un “Mito Personal” para mi uso.

Me inspiré en la psicóloga junguiana, Jean Shinoda Bolen, que escribió el libro “Las diosas de cada mujer”, en el que presenta las características integrales, es decir lo bueno y lo no tan bueno, de siete diosas griegas. 

Un mito personal

Escogí a HESTIA, la diosa del hogar. Vivo recordándome ese mito, porque me inspira y orienta. Hestia no tiene forma humana, es un fuego que en la antigua Grecia permanecía al centro de los hogares iluminando los espacios con calidez y sabiduría. La luz de Hestia es suave, pero constante. Se regula armoniosamente porque su fuego interior está conectado con los ciclos de la naturaleza. Ella, recibe la luz del sol y fluye con la luna, renovándose y escuchando los ritmos de la vida. Su intención es fluir libremente y comprender, abriendo el entendimiento con su luz. 

En los últimos años me he conectado con estas ideas acerca de la integralidad que somos los humanos. Somos mente, cuerpo y emociones, somos nuestra cultura y nuestro entorno, nuestra familia y nuestro pasado; y también somos el futuro al que aspiramos. Y desde esta idea he construido para mí un rol para relacionarme con la sociedad en la que vivo. Y este rol tiene que ver con esos aspectos que valoro: mi capacidad de cultivar una mente de principiante que estudia, observa y reflexiona constantemente, obteniendo conclusiones amplias que me sirven para tomar decisiones reposadas, en paz y sobre todo que me permiten experimentar libertad. 

Lo mío es acompañar para que las personas se conecten en un nivel profundo con ellas mismas. Para que la comunicación inicie desde adentro. Es Hestia, encendiendo un sutil fuego interior…

Haciendo el ejercicio de buscar mi rol, ese aspecto óptimo que vivo y practico en mi entorno, descubrí valores que aporto a mis relaciones más importantes: familia, amigos, clientes y comunidad. Lo mío es acompañar para que las personas se conecten en un nivel profundo con ellas mismas. Para que la comunicación empiece por adentro. Es Hestia, encendiendo un sutil fuego interior a través del cual una persona pueda reconocer su poder personal que lo lleve a crear mayor equilibrio en su vida.

Un mito es cómo una visión, pera más inspirada. Una forma de ver al mundo que habitas y de relacionarte con él de una manera sublime en donde desarrollas un rol constructivo y generativo.

Si te interesa conectar con eso que valoras y que desearías expresar mejor en el espacio que ocupas, te invito a reflexionar unos minutos con las siguientes preguntas:

¿Qué te inspira?

¿A quién admiras?

¿En cuáles ambientes fluyes mejor?

¿Qué es lo que más disfrutas hacer?

Si el dinero y el tiempo no fueran un tema para ti, ¿A qué te dedicarías?

¿Cómo puedes activar un mito personal que te motive e inspire a vivirlo cada día?

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